Regulación de elementos límite cromosómicos específicos mediante complejos proteicos CTCF en células madre embrionarias humanas
Detalles de la concesión de la subvención
Tipo de subvención:
Conceder número:
RS1-00195
Investigador(es):
Uso de células madre humanas:
Valor del premio:
$647,343
Estatus
Cerrado
Informe de progreso
Período de información:
Los estudiantes de Year 2
Detalles de la solicitud de subvención
Titulo de la aplicación:
Regulación de elementos límite cromosómicos específicos mediante complejos proteicos CTCF en células madre embrionarias humanas
Resumen público:
La información genética contenida en todas las células humanas está organizada en territorios distintos o “barrios” con barreras o “cercas” que protegen la acción en un vecindario para que no se extienda a una región adyacente. De esta manera, un gen (A) puede estar funcionando mientras sus genes vecinos (B y C) están en reposo. A medida que las condiciones fisiológicas cambian en el cuerpo, se transmiten señales apropiadas a las células que instruyen a los genes a alterar su “programación” genética abriendo o cerrando las barreras. Esto permite que el gen A se desactive y los genes B y C comiencen a funcionar. Es importante destacar que estas "vallas" pueden controlar una gran cantidad de genes que regulan procesos celulares críticos. Por ejemplo, una valla muy conocida bordea una región cromosómica que contiene genes que codifican la hemoglobina transportadora de oxígeno. Al abrir o cerrar esta barrera, se puede activar o desactivar la síntesis de hemoglobina y nuestra capacidad de transportar oxígeno. Es probable que existan muchas barreras, hasta ahora no identificadas, en nuestro material genético. Esta propuesta está diseñada para encontrar la(s) valla(s) que bordean ciertos genes (Nanog-Stellar-GDF3) que son importantes para mantener las células madre en su estado más plástico, es decir, con la capacidad de convertirse en cualquier otro tipo de célula. Una vez que identifiquemos los límites/cercas de esta región cromosómica, planeamos investigar cómo se activan o desactivan. Es muy probable que este cambio dependa de proteínas específicas que interactúan con las vallas o bordes y sirven como "pestillos" para mantener las puertas abiertas o cerradas y el gen Nanog funcionando o descansando. La información sobre las proteínas exactas o "cerrojos" que controlan el vecindario Nanog nos permitirá comenzar a idear estrategias, a través de medios genéticos o farmacológicos, para abrir o cerrar este cerco particular a voluntad y regular la actividad del gen Nanog. La capacidad de mantener un gen Nanog activo puede facilitar la autorrenovación de las células madre o reprogramar células somáticas adultas en progenitores que se dirigen más fácilmente a otro tipo de célula. Por el contrario, la capacidad de desactivar el gen Nanog puede ser importante para el tratamiento de células madre que han adquirido potencial tumorigénico a través de la expresión persistente de Nanog y una autorrenovación inapropiada. En un ámbito más amplio, la información de esta propuesta puede servir como plataforma mediante la cual se puedan identificar proteínas únicas que controlan otras barreras. La manipulación farmacológica de estas proteínas únicas puede controlar selectivamente la actividad de vecindades cromosómicas que especifican distintos destinos celulares.
Declaración de beneficio para California:
Toda nuestra información genética que regula el funcionamiento adecuado de nuestros tejidos y nuestra salud general está organizada en grandes territorios o “barrios” que pueden activarse o desactivarse con un interruptor genético llamado límite. Esto actúa como una valla para separar la influencia de un vecindario que puede estar funcionando (activo) de otro adyacente que puede estar en reposo (inactivo). La función de los órganos o la “identidad” de los tejidos la confiere la combinación exacta de nuestros 35,000 genes que están funcionando o en reposo. Los órganos o tejidos enfermos, incluidos los cánceres, se caracterizan por tener una combinación incorrecta de genes que están inapropiadamente activos o inactivos. Al poder controlar la actividad de las regiones cromosómicas (“territorios”) a través de interruptores o límites, esperamos idear nuevas formas de activar y desactivar más fácilmente muchos genes que determinan la identidad de los tejidos y la función adecuada de los órganos. Esto puede conducir a nuevas estrategias terapéuticas para reparar los tejidos enfermos existentes o reemplazarlos con nuevas células.